
Los móviles-reloj siempre me han parecido dispositivos ultra modernos, como de ciencia ficción. Sé que no son nada sorprendentes pero me recuerdan las películas y series de televisión de cuando era pequeña y cómo me gustaba soñar con un futuro hiper tecnológico. Aunque claro, la realidad siempre supera a la ficción y hoy me encuentro con televisores LCD, móviles pequeños y ligeros que funcionan como un ordenador y todo el conjunto de dispositivos tecnológicos modernos.
Bueno, nunca he visto a nadie con un móvil-reloj pero estoy atenta. En general este tipo de relojes provienen de China y su calidad puede llegar a ser cuestionable pero me he encontrado con que hay una empresa suiza que fabrica su propio modelo: el iWatch M860. ¿Tecnología suiza? Bueno, debe ser bueno entonces…








